lunes, 1 de enero de 2007

NO A LA GUERRA

No a la guerra no es sólo un no a las guerras abiertas y televisadas con aviones, tanques, ametralladoras, bombas...
No a la guerra debería suponer un NO a cualquier tipo de violencia, a cualquier forma de resolver un conflicto con golpes, penas de muerte, gritos...
No a la guerra debería ser un grito pidiendo diálogo, tolerancia, justicia, como forma de abordar las cosas que en la vida, desgraciadamente son muchas, no nos gustan.

¿Me puede explicar alguien qué hay detrás de aquellos que se escandalizan por el llamado “acoso escolar” entre adolescentes, y a la vez jalean y piden “mano dura” y la pena de muerte, para los etarras?.
¿Me puede explicar alguien, o mejor, ejemplificar, algún conflicto que de verdad se halla acabado por medios violentos?. Porque, por lo poco que yo sé, los conflictos “acabados” por la fuerza, lo único que han hecho ha sido hacer desaparecer de la superficie la visibilidad del problema. Pero, los odios, los desprecios, la violencia soterrada, sigue ahí.
Por lo tanto, hoy más que nunca, quiero elevar mi “no a la guerra”.

5 comentarios:

Goathemala dijo...

Incongruencias de la vida. Verá usted, ayer mismo leía un artículo en el que especificaban el retorcido apartado de la Biblia en el que se sustentó la Inquisición para hacer todo lo que hizo; a pesar de que de manera mucho más sucinta y expresa la misma Biblia decía: NO MATARÁS.

Saludos.

Pepe Espinós dijo...

Eso fue lo que me vino a la cabeza tras el atentado de eta y las reacciones crispadas posteriores.
Gracias por tu comentario.

Tanhäuser dijo...

Me sumo con orgullo a tu grito.

Un abrazo

guardafaro dijo...

Las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki terminaron la guerra con el Japón. La destrucción del Imperio Maya terminó otra. Las guerras pueden terminarse por la violencia extrema, pues, con el tiempo, suele haber un ganador. Pero no los conflictos que les dieron origen.
El racismo sigue vivo, la intolerancia religiosa también, las guerras comerciales también, las industriales ni te cuento.
El conflicto de ETA con España es como una manifestación adulta del acoso escolar, en el cual, el problema parace residir en la desidia o la falta de atención paterna, más una larga serie de "vistas gordas" y "permisibilidades" calladas de quienes observan los actos y no dicen ni hacen nada por evitarlo.

Pero, no deja de ser una enorme hipocresía internacional, tomar una posición contraria a la pena de muerte en algún país mientras, por otro lado, están permitiendo y autorizando las invasiones e intervenciones armadas en otros.

Escola13 dijo...

El confluicto es consustancial a nuestra naturaleza humana. Chocamos con nuestros padres, hijos, pareja, compañeros, vecinos etc. etc. etc.
Pero, como seres inteligentes, dotados de razón, creo que podemos, y debemos, resolver los conflictos por otras vías que no sean las de la violencia o la agresividad (sea verbal o física, porque, afortunadamente, hay seres humanos que lo hacen y que, día a día, se esfuerzan por transmitir los valores de la paz y de la no violencia por donde pueden.